DÍA 4 QUE FUERA

La frase popular "Día 4 que Fuera" hace referencia a la víspera de las Fiestas de Moros y Cristianos de Villena.

Hasta los años sesenta, las fiestas comenzaban el día 5 de septiembre por la mañana con la Fiesta del Pasodoble, y fue en esa década cuando se añadió el pregón de fiestas. Por eso, el día 9, después de despedir a la Virgen por la mañana y de celebrar la entrada de Nuevos Capitanes y Alféreces; y el intercambio de bandas, por la tarde, la gente decía popularmente "día 4 que fuera", expresando así su deseo de que las fiestas empezaran de nuevo ese mismo día, es decir, que o terminaran.

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Día 4 que FueraActualidad Microrrelato: ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?

Microrrelato: ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?

Autor: Francisco Úbeda Navarro – Cronista de la Comparsa de Cristianos

Nunca entendí las frases hechas, ni los refranes, ni los dobles sentidos, nunca una nube
pudo ser un algodón de azúcar, ni anduve caliente a pesar de que la gente riera, todo a mi
alrededor siempre parecía más complicado de lo que mi mente era capaz de analizar,
intelectualmente mi capacidad era incuestionable, pero no juego en la misma liga, mi impresión es
que el resto del mundo habla un idioma diferente al que yo utilizo, pues a mi alrededor las frases
con doble sentido pululan martilleando mi cerebro de forma constante, vivo en un pueblo en el
que todo el mundo quiere que sea día 4, ni 3 ni 5, en el que por una peseta “veintiunajodieron” ,
cuando de todos es sabido que la peseta ya pasó a mejor vida, cuando llegan los días de fiesta la
gente justifica cualquier acto con la frase “son días de eso”…¿días de qué?.

Mi preocupación crece en varias épocas del año y esta es una de ellas, pues camino del
Santuario de las Virtudes como todos los marzos del año sé que mis oídos terminarán saturados
de esas típicas frases recurrentes que a la gente tanto gustan, hoy me dispongo a disfrutar del
tradicional almuerzo del Ecuador Festero, como todos los años quedo con los amigos para tomar
el típico “calentico”, cosa que como de costumbre no entiendo, siempre termino con las papilas
gustativas anestesiadas para toda la jornada, ¿Por qué le llaman calentico?, tras la recurrente
socarrada de lengua comenzamos el pasacalles por la ciudad acompañando a los cargos, que
digo yo, que si es un cargo, ya hay que tener ganas, pues al parecer es más un placer por las
sonrisas que en sus caras se dibujan.

Por fin llego al Santuario sano y salvo para ayudar en lo que mi comparsa necesite, el
ambiente es inconfundible, aromas a carne asada, humeantes gachamigas y mesas llenas de
típicas viandas tradicionales que hacen las delicias de los asistentes, cuando al fondo del
abarrotado patio una voz se dirige a mí, nene pon las habas en la mesa que se nos ha “olvidao”, a
lo que su compañero no puede resistir la oportunidad de soltar una amplia risotada y la frase,
“habas tengas y te rasques”, a mi las habas me gustan y como no soy alérgico jamás me hizo falta
rascarme, pero como siempre la prudencia y los acontecimientos se convierten en aliados, la
primera por pertinaz y la segunda por su velocidad, pues el momento ajo ha llegado, aquel en el
que nuestro socio cocinillas, más conocido por el mamatetas… me abstengo el comentario, gana
el concurso de ajo, una perfecta emulsión brillante y consistente con aromas de aceite de oliva y
ajo que despierta mi aun dormido paladar por el “calentico”, mis mejillas cogen color y mis oídos
humo con el comentario de mi compañero de mesa que rápidamente espeta un “coño este ajo
topa”, a lo que estoy seguro no es posible, pues de hace seis años los verdes no permiten toros ni
vacas ni bicho que pueda estresarse en nuestro pueblo, por fin llega el plato estrella, la
gachamiga y la frase de “mojá y pa tras”, que entiendo perfectamente, pues su sentido es literal,
el ardiente manjar engloba un sentimiento, un pueblo y a sus gentes, esa Villena agrícola del siglo
pasado, la del Castillo y su tesoro, el aroma a leña quemada, y el soniquete de tertulias festeras,
de recuerdos de tiempos pasados…
Y como siempre y de forma inexorable la frase que nunca puede faltar…

“AJO PEDO “

Una historia de Juan José Asper Ger, por Francisco Úbeda Navarro. Cronista Comparsa de Cristianos

Francisco Úbeda Navarro

franciscovda@gmail.com

Cronista Comparsa de Cristianos

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