El color de los días de antes siendo contrabandista
“Los días de antes son raros. Tienen un no sé yo qué que inquieta y me altera. Me iluminan con colores. Me gustan casi tanto como las fiestas”
AMARILLO SOL DE VERANO.
Hace calor.Se termina la primera semana de agosto y empezamos a sentir algo que nos mueve y nos pide música festera. Busco en la guantera y pongo el CD en el coche cantando tímidamente lo poco de letra que me sé de algún pasodoble. Se acercan las Fiestas.
NARANJA ROLLICO.
Una mañana vas en el coche, pones la radio y “La Delfina” te desea buenas fiestas y piensas que no puede ser que ya, que vienen.
Una tarde, se activa el grupo de Whatssap de la fila y quedas para ir a la reunión del día 15. Parece que ayer mismo estuviste almorzando con ellas, pero han pasado seis meses desde el Ecuador.
ROJO TERCIOPELO
Vas sacando los trajes y te das cuenta que al chiquillo no le vienen las botas y a tí no te cabe la faja. Buscas desesperada en los grupos de Facebook cómo encontrar una red más larga o vuelves a comparar las mantas porque no sabes cuál es más grande, la de tu hija o la tuya y la miras de arriba abajo incrédula de que haya crecido tanto.
Una noche sales a pasear y están empezando a montar las tribunas. ¿Me parece a mí o son cada vez más pequeñas? Tu hijo pequeño se obsesiona con pisarlas corriendo haciendo mucho ruido y sabes, que desde ese momento va a ser el principal objetivo de vuestras salidas.
VIOLETA AMANECER DE DIANA
Conectas la “Intercomarcal” para saber más detalles y allí está Pilar sacando información a la fuerza entre sonrisa y sonrisa a esos cargos festeros infantiles muertos de vergüenza.
Cuando te pones a cocinar ya se escapa algún pasodoble de los programas festeros que sin querer o queriendo, te hace marcar el paso mientras preparas zarangollo.
AÑIL NOCHE DE PRESENTACIÓN
Vuelvo a intentar coger una tribuna con la ilusión de un crío, y vuelvo a quedarme sin ella. Nada, a hacer cola para las sillas. La verdad es que ya tengo amistad con alguna cuadrilla esperando en la acera de la Junta Central y creo que los echaría casi de menos si un año no voy a por el papelico del número, que sirve para el número del papelico del otro día…en fin, tradición.
AZUL RASO DE LA FAJA
Hacer los rollicos y comerlos como una loca la última semana de agosto para mí es tradición. Seguir discutiendo con los amigos por las arrancadas de la comparsa, buscar desesperadamente restaurante para celebrar el santo de las Virtudes de mi familia, limpiar el local, comprar más o menos bebida, asegurarme que tenemos imperdibles suficientes, intentar localizar en casa de qué amiga me dejé el gorro y visitar a la Virgen en Villena para ver si los “Carrascos” han vuelto a montar ese trono donde bailan las velas…cada año es tradición.
VERDE ALÁBEGA
La vida nos pone y quita personas de nuestro lado, pero tenemos la seguridad, la esperanza de que el bombo volverá a tocar el día 5 a las cuatro porque es la señal, cuidada por el gran grupo, que te asegura que los días de antes serán tan mágicos como los días de las fiestas en sí.
Cada uno de los colores del arcoiris me invade cada año al empezar el verano, pintando la monocromía de mi vida y lo terminan del verde esperanza de que, con prudencia tras la experiencia del Covid, el próximo año traerá otras.
Ana Beatriz Gómez Alpañés
Cronista de la Comparsa de Andaluces
